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sábado, 12 de abril de 2014
Las Tareas Domésticas que Queman más Calorías
Las tareas domésticas pueden ser una oportunidad para perder peso y ahorrar dinero, siempre que se tenga tiempo. Y es que si las personas realizan sus labores no tienen que pagar por ello ni por la membresía del gimnasio.
Con sólo dos horas de tareas domésticas a la semana se pueden quemar alrededor de 408 calorías, “lo que podría significar perder hasta tres kilos en un año”.
Estos quehaceres son los más efectivos contra las calorías:
jueves, 17 de noviembre de 2011
Primer paso: Seguir una dieta apropiada
Cuando hablamos de reducir el porcentaje de
grasa corporal es obligatorio hacerlo de los hábitos alimenticios, porque ni
que decir tiene que no es posible eliminar el exceso de peso graso sin
modificarlos.
El primer paso para buscar la definición es
limpiar la dieta, es decir eliminar todos aquellos alimentos que contribuyen a
incrementar la ingestión calórica y a aumentar los depósitos de grasa, como los
fritos, los embutidos, las conservas, las mantequillas, las salsas y las grasas
animales, así como todos los productos azucarados o derivados de la repostería.
En el primer caso su eliminación está justificada
porque cada gramo de grasa aporta nueva calorías, mientras que la misma
cantidad de proteína o de carbohidrato solo cuatro, menos pues de la mitad, lo
que significa que simplemente reduciendo las grasas se recorta la ingestión
calórica final, algo imprescindible para que el cuerpo recurra a sus depósitos
de reserva. Además, las grasas de los alimentos son
químicamente similares a las del tejido adiposo, de forma que éstas se
convierten con extrema facilidad en grasa corporal.
En el segundo caso cualquier azúcar produce
tras su consumo una liberación de la hormona insulina, la responsable de
regular el nivel de glucosa en sangre, pero también la de acumular todo exceso
de energía en tejido adiposo. Dicho de otra forma, cualquier cosa dulce aun
sin ser una grasa, en el cuerpo se transforma con suma facilidad en ella,
debido a la acción lipogénica de la insulina.
Los carbohidratos rápidos y de alto índice
glucémico, así como los azúcares simples tales como frutas muy dulces como la
uva o los higos, cualquier tipo de caramelo o pasteles, así como los demás
productos de bollería, las bebidas refrescantes, los zumos, el pan blanco, son
los que hay que evitar a toda costa.
Si en vuestra dieta habitual hasta ahora
figuraban este tipo de alimentos en abundancia, id reduciéndolos de forma
paulatina y gradual, para evitar un cambio demasiado brusco.
Como es evidente debéis sustituirlos por otros
hasta que la dieta quede configurada sólo por alimentos limpios y saludables
tales como verduras y hortalizas, copos de avena, arroz y pasta integral,
patatas y boniatos, cereales y una pequeña cantidad de fruta del tipo cítrico,
que constituirán sus fuentes de carbohidratos.
Las carnes magras de ternera y caballo, las
aves de corral como pollo o pavo sin la piel, los pescados y los huevos,
representarán el aporte de proteínas.
En cuanto a las grasas de la dieta no os
preocupéis especialmente porque las obtendréis del aceite del aliño de las
ensaladas o de cocinar los alimentos, así como de algunos pescados, de las
propias carnes magras, la yema de los huevos y los frutos secos.
Bebe mucho agua fuera de las comidas, porque
con ello activaréis la diuresis y los procesos de eliminación.
Repartid el volumen de alimentos en varias
pequeñas comidas al día, mejor cinco o seis que tres opulentas.
Ingerid más calorías en la mañana y justo
después de entrenar y con moderación en el resto.
Moderad el consumo de los carbohidratos de forma
que los feculentos, como las patatas, el arroz, la pasta o los tubérculos no
formen parte del menú después del mediodía, así en la tarde y la noche emplead
sólo los fibrosos y con moderación, es decir las verduras, las hortalizas y las
ensaladas.
Etiquetas:
abdomen,
abdominales,
adelgazar,
peso,
quemar grasa
LA BIBLIA PARA MARCAR LOS ABDOMINALES
ABDOMINALES EN 5 PASOS
Sobre todo cuando se acerca el buen tiempo es
cuando más importancia se da a tener unos abdominales definidos y exentos de
adiposidad.
En el caso de los culturistas de competición
éstos buscan recortarse ante una competición, pero los demás lo hacen para
lucir su forma física en la playa o la piscina.
Y es que no hay duda que una zona media dura,
de abdominales firmes y bien dibujados aumenta la fuerza y el atractivo del
todo el cuerpo. Tanto sobre un escenario como en la playa o la
piscina, cuando observamos una figura humana el eje fundamental de su estética
lo representa la cintura.
El epicentro estético y visual del cuerpo es
la zona media y no sólo porque constituye el centro anatómico del mismo, sino
porque su buena forma es el barómetro por el que se puede medir el estado de
forma general.
No es posible tener unos abdominales
recortados y al mismo tiempo presentar flaccidez en el pecho, la espalda o las
piernas, como tampoco es probable tener una cintura tapada y fofa y por el
contrario tener buen aspecto en pecho, espalda o piernas. La belleza física ya la plasmaron los griegos
en sus esculturas hace más de dos milenios, fundamentalmente mediante una
cintura dura y musculada.
Alcanzar una zona media dura como el granito
debería ser una prioridad absoluta tanto para los hombres como para las
mujeres, porque su estética se verá enormemente mejorada, además de que su
salud se verá enormemente reforzada.
Si sigues estos cinco pasos podrás lucir esa
zona media fantástica que hará que seas el centro de atención y de admiración
de ambos sexos.
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